Mostrando entradas con la etiqueta CHOMSKY. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CHOMSKY. Mostrar todas las entradas

26 de febrero de 2011

¿Cómo aproximarnos al minimalismo?*

Empezaré por explorar el minimalismo en su dimensión histórica. Examinaré el origen del pensamiento minimalista en el curso del desarrollo de la aproximación biolingüística (también conocida como 'empresa generativa') y mostraré que una correcta caracterización de la historía del campo apoya al programa minimalista, y que por el contrario, el desconocimiento de las etapas anteriores puede conducirnos a un rápido rechazo del programa en su totalidad. De la misma manera, es importante examinar la naturaleza del minimalismo en su amplitud histórica. Igualmente importante es enfatizar la naturaleza programática de la empresa.
Chomsky no se cansa de señalar en todos sus escritos sobre el minimalismo que el programa minimalista es, como su nombre sugiere, un 'programa', un modo de investigación, y 'no una teoría' (véase p.e. Chomsky 2000a: 92, 2002: 96; y Fitch et al. 2004: appendix). Por eso, Chomsky cree que el minimalismo formula preguntas y sigue las directrices que son suficientemente amplias para llevarse a cabo en muchas direcciones. Esta flexibilidad, esta posibilidad de instancias alternativas del minimalismo, es lo que enfatiza el término 'programa'.
Desde mi experiencia personal, puedo decir que la noción de 'programa' ha sido uno de los más difíciles de transmitir a colegas de otros campos que estaban interesados en aprender sobre minimalismo. Invariablemente, señalan que lo que Chomsky y otros entienden por 'programa' es que todavía no hay respuestas definidas para las cuestiones minimalistas y que si 'programa' se refiere al hecho de que el minimalismo es todavía una teoría en elaboración, entonces no es diferente de otras teorías científicas. Después de todo, no hay nada definido en la ciencia. Sin duda, mi reacción es conceder que mis colegas tienen un punto de vista y que el carácter programático del minimalismo no es del todo diferente del carácter de otras investigaciones científicas que ellos tienen en mente y que mientras no haya un conjunto definido de elementos minimalistas y principios de la gramática, no importa mucho si lo llamamos un programa o una teoría. Después de todo, una rápida mirada a la literatura sobre la teoría, modelos teóricos, programas, etc. revelan que los filósofos de la ciencia, historiadores de la ciencia, y los mismos científicos no han sido consistentes en el uso de esos términos. Pero es importante no perder de vista el hecho (y esto es lo que quiero hacer enfatizando el término 'programa') de que todavía estamos lejos de tener una teoría minimalista en el sentido pleno de la palabra. Este hecho tiene importantes repercusiones por lo que significa investigar en el programa minimalista. Un programa es abierto, puede tomar un largo tiempo para madurar, eso permite a los investigadores hacer un uso máximo de su creatividad en su intento de pasar de las directrices minimalistas a principios concretos, esto deja espacio para múltiples puntos de vista no necesariamente coherentes o compatibles entre sí y eso no puede ser evaluado en términos de verdadero o falso, sino en términos de fecundo o esteril.
El filósofo e historiador de la ciencia Imre Lakatos (1970) propuso un modelo de la naturaleza de la investigación científica que trascendió las inherentes dificultades en las muy conocidas aproximaciones de Popper y Kuhn. Lakatos ubicó el término 'programa' en el corazón de su modelo y afirmó que los programas abarcan un laberinto o un océano de posibles teorías. Los programas son caracterizados por un núcleo que otorga la esencia del programa- la idea, o ideal, que persiste más allá de la suerte de las teorías cuando ellas se encuentran con los hechos. Para garantizar su supervivencia, este núcleo es protegido por una envoltura de hipótesis auxiliares. De acuerdo con Lakatos, es la presencia de las hipótesis auxiliares la que permite que el núcleo del programa sobreviva, incluso frente a la falsación empírica. Si una predicción falla, uno no necesita abandonar el programa en su totalidad, como lo harían algunos ingenuos falsacionistas. Más bien, nuevas hipótesis auxiliares tiene que ser llamadas para 'salvar los fenómenos'. Lakatos expresó claramente la idea de que los programas no son refutados o falsados: ellos solo dan lugar a la heurística positiva o negativa, modos fecundos o estériles de descubrimiento. Si el programa falla consistentemente da lugar a nuevas predicciones o al descubrimiento de nuevos hechos, o a un mejor entendimiento de descubrimientos previos, que progresivamente se degenera. Eso no lleva a ningún lugar y por lo tanto se abandona.
Yo adopto la caracterización de programas de investigación de Lakatos e intento definir el nucleo del programa minimalista en la teoría lingüística. Esto es, trato de enumerar lo que cada trabajo realizado bajo la rúbrica del minimalismo debe ratificar, ya sea implícita o explícitamente. Partiendo de que la idea central del minimalismo no es de naturaleza técnica, es posible introducir aspectos clave del programa con conceptos relativamente sencillos y sin demasiada jerga. Lo que espero es que el lector pueda tener una idea de las motivaciones detrás de la investigación actual en lingüística que trata de articular el programa minimalista. Al hacerlo, también trato de ir más allá de la caricatura del minimalismo que puede encontrarse en numerosas publicaciones. Consideremos, por ejemplo, Radford (1997:515), quien en su extenso y detallado libro de introducción al programa minimalista define al minimalismo como 'una teoría de la gramática...cuya hipótesis principal es que las gramáticas deberían ser descritas en términos de el conjunto mínimo de aparato teórico y descriptivo necesario'. Si este fuera el núcleo del minimalismo, Occam sería la figura central de la lingüística moderna, y los outsiders verían en el campo poco más que una formulación de la ciencia responsable. Nadie podría racionalmente objetar a un programa-ni, supongo, nadie podría esperar estar particularmente emocionado por él. En efecto, los outsiders tal vez se pregunten razonablemente si los enfoques de la gramática previos al programa minimalista estaban haciendo verdadera ciencia. Creo que lo que precedió al programa minimalista fue verdadera ciencia, y pienso que el minimalismo es particularmente emocionante, por lo que la caricatura que acabamos de mencionar es solo eso: una burda simplificación, que debe ser corregida para que no se engañe a nadie. Una manera de ir más allá de la caricatura es tomar la esencia o el núcleo del programa minimalista y ver qué impacto tendría, si fuera cierto.




*Traducción de "How to approach minimalism"en Linguistic Minimalism de Cedric Boeckx

11 de marzo de 2010

Reseña de Adam's Tongue de Derek Bickerton

José García Landa ha realizado una reseña del libro Adam's Tongue. How humans made language. How language made humans de Derek Bickerton, publicado con el título de La lengua de Adán: Cómo los humanos hicieron el lenguaje, cómo el lenguaje hizo a los humanos. Cada capítulo ha sido reseñado y contiene comentarios del mismo Jorge sobre los capítulos del libro. Si quieren la versión completa en pdf, esta puede ser descargada desde aquí, y si desean leer la reseña y los comentarios de cada capítulo pueden hacerlo en el blog de José García Landa, llamado Vanity Fea, los links se encuentran aquí:
A propósito de Bickerton, en esta semana publicaremos el video de la conferencia ¿Cómo empezó el lenguaje? de Derek Bickerton en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Hasta pronto.

2 de enero de 2010

Neurología y Lingüística : La «Teoría de Redes Relacionales» como una alternativa ante Chomsky

La edición número 12 de la Revista de Investigación de Lingüística aplicada, cuyo contenido pueden ver aquí, nos presenta un artículo interesante de José María Gil en el que se presenta una crítica al programa chomskyano que defiende la crítica realizada por George Lakoff que nos dice que el "compromiso chomskyano" es incompatible con el "compromiso empirista". Posteriormente, se presentarán algunos estudios neurológicos que servirán para fundamentar una "teoría neurocognitiva" que cuestionaría algunos de los principales fundamentos generativistas.

El artículo puede ser descargado de la página web: http://revistas.um.es/ril/article/view/91811
como último recurso, directamente desde Download en la ventana de abajo...

height="500" width="430" > value="http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf?document_id=24633771&access_key=key-2b24ynquyfj9g3ixozpf&page=1&version=1&viewMode=list">

21 de junio de 2009

17 de junio de 2009

Concordancia acusativa en oraciones existenciales

Charla de Miguel Rodríguez Mondoñedo, profesor de la Universidad de Indiana, sobre la Concordancia acusativa en oraciones existenciales dada en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Concordancia acusativa en oraciones existenciales from joelzavalatovar on Vimeo.

Grabación: Joel Armando Zavala Tovar

17 de junio de 2009


19 de octubre de 2008

Coloquio de Filosofía del Lenguaje y Lingüística: 31 de octubre de 2008

Invitamos a todos los lectores de nuestro blog al Coloquio sobre Filosofía del Lenguaje y Lingüística que se llevará a cabo este 31 de octubre en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Contaremos con la presencia de destacados ponentes, entre ellos Raymundo Casas Navarro, investigador del CILA y profesor de la Universidad de San Marcos. El coloquio girará en torno a las relecturas de Chomsky, Wittgenstein y Dummet, por ello, es una oportunidad que no debemos dejar escapar, ya que se propiciará la discusión y la crítica.

Linguistics Blog

Para discutir problemas de filosofía del lenguaje y de epistemología de la lingüística
Especialistas disertarán sobre Wittgenstein, Dummett y Chomsky
Encuentro entre lingüistas y filósofos será el 31 de octubre

c.u. 27-10-2008 Este evento, planteado como una serie de relecturas de estos pensadores, es el tercer encuentro formal –de y en la UNMSM– entre lingüistas y filósofos. El primero lo constituyó la Mesa redonda de Epistemología de la Lingüística, mientras que el segundo el I Coloquio Internacional de Investigaciones Lingüísticas y Filosóficas.

Para esta ocasión se ha programado una discusión que se desarrollará en el contexto de las discusiones generadas por los argumentos de Noam Chomsky, Ludwig Wittgenstein y Michael Dummett en torno al lenguaje. Las intervenciones estarán a cargo, entre otros, de Raymundo Casas Navarro, investigador del CILA; David Ventura Huaranca, miembro de Diaporein, Antonio Ramirez-Victorio, estudiante-investigador del IIPPLA y el GIIFA, y Rolando Rocha Martínez, investigador del NIVEL. La cita se desarrollará en el Auditorio Principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, de 3:00 p.m. a 5:00 p.m.

La realización de este coloquio se llevará a cabo en el marco del I Congreso Nacional de Lingüística y Educación (organizado por el Departamento y Escuela de Lingüística de la UNMSM, Lima).

Para mayores informes dirigirse a diaporein@redfilosofica.de o 0330105@unmsm.edu.pe o acudir a las oficinas del IIPPLA y del INVEL, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, primer nivel, Ciudad Universitaria, Av. Venezuela cuadra 34 s/n Lima 1, Perú.

7 de julio de 2008

Sobre la recursión y la sintaxis.

En este post mostraré parte del texto de Fitch, Hauser y Chomsky (2005) en el que se exponen, en la parte de Sintaxis, algunos datos importantes sobre la recursión y la aserción de PJ (Stephen Pinker y Ray Jackendoff ) de que tal vez algunas lenguas no presentan la evidencia de recursión.
Agradezco los importantes comentarios del profesor Miguel Rodríguez Mondoñedo de la Universidad de Indiana y del lingüista Carlos Raúl Molina en el post anterior que permitieron aclarar algunas cuestiones sobre la recursión.
Syntax.

Syntax clearly plays a significant role in our ability to construct and express new meanings, but at least some of the restrictions and complexities of this process are plausibly inherited from conceptual structure, rather than being part of syntax per se. Just as the conceptual structure of objects and events surely influences and constrains the properties of nouns and verbs, it seems plausible to postulate that linguistic devices expressing quantity, tense, aspect or comparison, or other temporal or logical relations, inherit at least some of their structure from the conceptual structure of time, space and logic. The precise locus of such constraints is an active area of current research in linguistics. If there do turn out to be purely syntactic aspects of constituents such as complementizers, auxiliaries, or function words, their existence in other domains (such as music, spatial or social cognition) or in other species, would still require empirical investigation. Such features would not automatically be part of FLN.

Our suggestion that recursion is part of FLN, as defined, is based on the following observations. (1) Recursion is agreed by most modern linguists to be an indispensable core computational ability underlying syntax, and thus language; (2) Despite decades of search, no animal communication system known shows evidence of such recursion, and nor do studies of trained apes, dolphins and parrots; (3) The perceptual data currently available indicate that monkeys cannot even process hierarchical phrase structure, much less recursion; and (4) There are no unambiguous demonstrations of recursion in other human cognitive domains, with the only clear exceptions (mathematical formulas, computer programming) being clearly dependent upon language. Thus, current data justify our placing syntactic recursion in FLN. This assignment would clearly be threatened by a claim of similar recursion in birdsong or the discovery that chimps can process recursive strings, or various other potential empirical findings—all signs of a strong, falsifiable hypothesis. Of course, there’s not a lot riding on this, since we don’t suggest that onlyphenomena in FLN are worthy of study. If future empirical progress demonstrates that
FLN represents an empty set, so be it. A terminological distinction may well outlive its usefulness. For now, though, our hypothesis 3 seems both plausible and consistent with the available data.

We will discuss PJ’s assertion that some of the world’s languages might lack “evidence of recursion” only briefly, because this seems to us irrelevant to the questions under discussion. Modern linguistics asks questions about the biological capacity to acquire human language, a set that includes but is not limited to the huge variety that currently exists on our planet. The putative absence of obvious recursion in one of these languages is no more relevant to the human ability to master recursion than the existence of three-vowel languages calls into doubt the human ability to master a five- or ten-vowel language. A Piraha child raised in a Portuguese, English or Chinese environment will master those languages with the same ease as his or her mother’s tongue, just as the same child could learn the recursive embedding principle of parentheses in mathematics, or a computer programming language with recursive structure. In the face of the huge number of human languages that have clausal embedding, the existence of one that does not would in no way alter the explanatory landscape. If anything, this example would seem to add to the grounds for doubting that recursion evolved “for” communication (whatever this means Discussion / Cognition 97 (2005) 179–210 203 exactly), if a language is attested that gets along without it. But it surely does not affect the argument that recursion is part of the human language faculty: as Jackendoff (2002) correctly notes, our language faculty provides us with a toolkit for building languages, but not all languages use all the tools.
The inability of cotton-top tamarins to master a phrase-structure grammar (Fitch & Hauser, 2004) is of interest in this discussion primarily as a demonstration of an empirical technique for asking linguistically relevant questions of a nonlinguistic animal. It is clearly too early to conclude that all species are equally hobbled (especially given the paucity of species and methods tested). Nor would we be prepared to draw strong conclusions about innate human abilities until infants or young children have been tested, and until more is known about the neural and psychological basis for the human ability to learn phrase structure (all topics of current investigation). Fitch & Hauser do not even mention recursion in the cited paper, and the generation of limited-depth hierarchical phrase structure was not confused with recursion in that paper (although it was by some commentators on the article). The article does suggest that an inability to perceive and process phrase structure, by any animal, would be a severe impediment to that species’ ability to master language. But to the extent that phrase structure is important to music, it would be a correspondingly severe impediment to their mastering a human musical style. If further empirical research shows that no nonhuman species can master a phrase-structure grammar, the hypothesis that animals either lack any recursive mechanisms, or cannot apply them to auditory strings, will be left standing. But if, for example, we discover that songbirds can master phrase-structure grammars, further research will be necessary to determine how they do it, whether this ability involves recursion, whether it is applied across different domains or problems, and whether the mechanism they use is similar or different to that in human beings. The importance of this work is its introduction of an empirical technique capable of addressing these issues, incorporating the formal analysis of language. The empirical technique can be used in a wide range of species, and the hypothesis can be empirically tested and falsified.
En: Hauser, M.D., N. Chomsky y W.T. Fitch. 2005. “The evolution of the language faculty: Clarifications and implications”, en Cognition, 97, págs. 179-210.

18 de mayo de 2008

Fundamentos de la gramática generativa

Recensión de Fundamentos de la teoría gramatical de FERNÁNDEZ, María y Alberto ANULA (1998)

Joel Armando Zavala Tovar

Cerebro, mente y lenguaje.
Los estudios realizados dentro de las ciencias del cerebro y las ciencias de la mente guardan estrecha relación con los estudios del lenguaje. Actualmente, muchas de las investigaciones realizadas en las ciencias del cerebro y las ciencias de la mente influyen o apoyan muchos de los trabajos realizados en lingüística, en la medida en que estos proveen elementos que permiten una mayor comprensión de la facultad del lenguaje. Las ciencias de la mente, por un lado, intentan determinar las propiedades y estados de la facultad lingüística. Por otro lado, las ciencias del cerebro tratan de descubrir los mecanismos cerebrales que hacen posible la materialización de las propiedades y estados de la facultad del lenguaje.

Tanto las ciencias de la mente como las ciencias del cerebro se asocian la denominada ciencia cognitiva que es el lugar donde se deben localizar los estudios lingüísticos, pues, la facultad del lenguaje es, en última instancia, un órgano mental.

El neocartesianismo.
De acuerdo con el racionalismo cartesiano, el dualismo alma-cuerpo sería equivalente a mente-cerebro. Tanto cerebro como cuerpo constituyen la sustancia material, en tanto que mente y alma constituirían la sustancia espiritual o la sustancia pensante que es independiente al cuerpo. El neocartesianismo se aleja de esta concepción. El neocartesianismo propone, en primer lugar, rebatir el planteamiento dualista mente-cuerpo, pues, presenta escasa realidad conceptual, incluso no existe una teoría que permita delimitar claramente qué entidades son cuerpo y que otras quedan al margen de la misma. En segundo lugar, se percata de la existencia de una contradicción interna al discurso cartesiano; Descartes consideraba que el alma era la encargada de la conducta del cuerpo, es decir, las actividades que ejecutaba el cuerpo eran producto de las tareas cognitivas del alma, no obstante, existe contradicción, pues, Descartes asumía que el alma o la mente no formaba parte del mundo físico, pero ejercía fuerza necesaria para mover objetos físicos, por tanto, no podía interactuar con la materia.

En suma, el cartesianismo trata de recuperar el pensamiento cartesiano salvándolo de las objeciones y contradicciones presentadas, no consiste solo en despojarla del aparente dualismo, sino también de proveer una explicación reduccionista de los fenómenos que se investigan.

El lingüista aborda el estudio del lenguaje desde una perspectiva mentalista y teórica. Mentalista porque estudia los estados de la mente que configuran facultades mentales como la facultad lingüística y teórica, porque postula principios y propiedades para caracterizar dicha facultad innata. El lingüista estudia la mente/cerebro a través del estudio del lenguaje, en particular, de la lengua-i, esto es, lengua interna, intensional (con “s”) e individual. Interna, porque forma parte de la mente/cerebro, individual porque se encuentra en cada uno de los individuos e intensional porque se trata de una caracterización específica de una cierta función que genera descripciones estructurales.

El neocartesianismo chomskyano emplea dos problemas fundamentales para dar validez y rigor a sus postulados. Estos problemas se conocen como el Problema de Platón y el Problema de Descartes.

El problema de Platón o también conocido como el de la pobreza de estímulos se refiere a que cómo un niño a pesar de tener estímulos muy limitados -datos lingüísticos primarios (PLD)- puede alcanzar el conocimiento lingüístico con rapidez. Esto hace suponer que dicho conocimiento forma parte de la dotación genética, es decir, en palabras de Chomsky: “la solución al problema de Platón ha de estar basada en el atribución de principios fijos de la facultad del lenguaje como parte de la herencia biológica. Estos principios reflejan la forma en que funciona la mente, dentro de la facultad del lenguaje” (Chomsky, 1988).

El problema de Descartes forma parte de la pregunta de cómo usamos el conocimiento lingüístico. De acuerdo con Chomsky, esta incógnita presenta dos aspectos “el de la percepción y la producción. Es decir, se trata de saber cómo la gente que ha adquirido una lengua utiliza este conocimiento para comprender lo que escucha y expresar sus pensamientos” (Chomsky, 1988).

Teoría lingüística y gramática.
Debido a que dentro del campo lingüística existen diversos tipos de estudio del lenguaje, resulta comprensible que las teorías que abordan uno u otro enfoque utilicen los términos de teoría lingüística y gramática con ligeras diferencias que a veces pueden resultar contradictorias. En los inicios de la gramática generativa, incluso, ambos términos fueron empleados con cierta ambigüedad. Gramática fue usado para referirse tanto al procedimiento generativo como a la teoría realizada por los lingüistas de dicho sistema cognitivo. De igual manera, la expresión teoría lingüística se utilizó para aludir al estado inicial de la facultad del lenguaje y a las teorías de los lingüistas sobre este componente innato de la mente cerebro (Chomsky, 1991).

Los conceptos de teoría lingüística y gramática deben entenderse del siguiente modo: gramática es la teoría de los lingüistas acerca de la lengua-i, en tanto que el término teoría lingüística o Gramática Universal (GU) se refiere a la teoría de los lingüistas sobre el estado inicial de la facultad del lenguaje (Chomsky, 1991).

El estudio del conocimiento lingüístico.
El objeto de estudio fundamental de la gramática generativa es el conocimiento lingüístico que posee el hablante de una determinada lengua, esto es, su competencia lingüística. La gramática generativa propone tres preguntas básicas en torno a la naturaleza, el origen y el uso del conocimiento lingüístico:

a) ¿en qué consiste el conocimiento del lenguaje?
b) ¿cómo se adquiere tal conocimiento?
c) ¿cómo se utiliza?

La respuesta a a) consiste caracterizar gramática particulares, es decir, la lengua que cada individuo habla sobre el trasfondo de un patrón general al que supuestamente se remiten todas las gramáticas. La respuesta a b) consiste en determinar lo que se conoce como facultad del lenguaje. La cuestión c), por último, quizás sea la más oscura e indeterminada en los desarrollos actuales de la teoría gramatical. La respuesta adecuada deberá abarcar seguramente otras capacidades de la mente diferentes de la propiamente lingüística. (Lorenzo, 1996).
La facultad lingüística y la lengua-i

La lengua-i es el resultado de la modificación del estado inicial (Ei), este estado se va modificando hasta llegar a un estado estable (Ee) que equivalente a la lengua-i. La lengua-i es el resultado de la interacción de dos factores: el estado inicial y la experiencia. El estado inicial (Ei) se halla genéticamente determinado y se concibe como un “mecanismo de adquisición de lenguas que procesa la experiencia como input y genera lengua como output. Adecuando esta explicación al modelo P&P podemos decir que el estado inicial de la facultad del lenguaje es una “red fija de circuitos conectada a un tablero de interruptores”. La red son los principios del lenguaje y los interruptores son los parámetros que se encuentran determinados por los datos de la experiencia (Chomsky, 1996). Cada lengua tiene una manera de fijar los interruptores, por más pequeños que estos sean pueden generar una gran cantidad de outputs. (Citado por Zavala, 2008).

El mentalismo y la modularidad.
La gramática generativa asume una concepción mentalista para el estudio del lenguaje que es opuesta a una concepción conductista. La concepción conductista no concede ninguna entidad real a la facultad lingüística sino que su foco de atención es la experiencia lingüística. La concepción mentalista de la gramática generativa considera que la facultad lingüística se halla genéticamente determinada y que se desarrolla a través de la fijación de parámetros.

Otra de las bases de la gramática generativa es la de concebir la facultad del lenguaje como un módulo de la mente que, a su vez, presente en su arquitectura interna submódulos encargados de la computación lingüística.

A continuación mostraremos la teoría de la modularidad propuesta por Fodor para posteriormente explicar cómo se concibe ésta en el marco de la gramática generativa. De acuerdo con Fodor, la teoría de la modularidad de la mente consta de las siguiente propiedades:
a) Especificidad de dominio, que consiste en que existen mecanismos psicológicos que se caracterizan para actuar sobre dominios estimulares diferenciados a través de computaciones idiosincrásicas. Pongamos el caso de la facultad del lenguaje; esto significa que el módulo de lenguaje opera con información particular que no comparten otros módulos, es decir, representaciones lingüísticas.

b) Obligatoriedad del funcionamiento y rapidez de ejecución, hace referencia a que estos sistemas se ven constreñidos a operar siempre que puedan hacerlo, siendo insensibles a nuestras necesidades. Ello implica un considerable ahorro computacional, dado que los procesos que llevan a cabo están exentos de contenido inteligente, en el sentido de que no son reflexivos ni tienen capacidad decisoria.

c) Limitación de acceso, esta propiedad se refiere a que los sistemas centrales están restringidos al tipo de representaciones generadas por los sistemas modulares a las que pueden acceder. En el caso de la facultad lingüística, la FF (Forma Fonética) como la FL (Forma Lógica) suministran información a los sistemas de ejecución Articulatorio-Perceptual (A-P) y Conceptual-Intensional (C-I), respectivamente, haciendo posible la conexión entre el sistema lingüístico y otros sistemas, no obstante, sabemos que ambos niveles de representación (FF y FL) han sido derivados de la sintaxis, sin embargo, esta representación sintáctica no se muestra, se hace invisible, en otras palabras, está restringida o presenta limitación de acceso con otros sistemas modulares.

d) Encapsulamiento informativo, también llamado autonomía funcional, se refiere a que cada sistema modular opera de forma completamente independiente del sistema central y del resto de los sistemas modulares. En otras palabras, un sistema modular es un sistema autónomo en el doble sentido de no recibir influencia de otros módulos o del sistema central y de acceder a un tipo particular de información y sólo a este tipo. Así, dentro de la gramática, el componente sintáctico, fonológico y semántico actuaran sobre representaciones sintácticas, fonológicas y semánticas, respectivamente, no de otro modo.

e) Superficialidad computacional, esta propiedad debe entenderse como que los representaciones de salida de los módulos son representaciones preliminares y, por tanto, incompletas de los estímulos que el sistema cognitivo identifica o reconoce. El reconocimiento completo de los estímulos se lleva a cabo en los sistemas centrales.

f) Arquitectura neural fija y compacta, se refiere a que los sistemas modulares, como la facultad del lenguaje, se encuentran localizados anatómicamente en determinadas partes del cerebro.

g) Pautas de deterioro específicas, esta propiedad nos dice que si existe una red neural fija y compacta, cualquier lesión provocada en una parte específica del cerebro, por ejemplo, el área de Broca o en la sustancia blanca subyacente, debería generar trastornos en el habla espontánea, pero sin dañar la comprensión, en tanto que una lesión en el área de Wernicke producirá pautas de deterioro opuestas a las anteriores y caracterizadas por una buena fluidez en el habla y una limitada comprensión.

h) Carácter innato, esto es que los módulos se hallan determinados de forma endógena y se activan por estimulación ambiental. Así, en el caso de la facultad lingüística, esta es innata y constituye un módulo mental.

El conocimiento lingüístico y la modularidad.
Hasta el momento hemos tratado los aspectos de la modularidad desde la propuesta de Fodor. Ahora nos ocuparemos de precisar la modularidad en el marco de la GG, teniendo en cuenta que ahora no nos referiremos a la estructura de la mente, sino a la del conocimiento. Esta diferencia permite situar la modularidad en niveles distintos. Por un lado, la perspectiva de Fodor se aplica a los sistemas de entrada (o sistema perceptivos) y pretende dar cuenta del uso lingüístico. En cambio, para Chomsky, la noción de modularidad no debe limitarse a los sistemas de entrada sino que debería incluir los sistemas de salida. Lo que diferencia tal vez de forma más clara ambas teorías es que el concepto de modularidad de Chomsky se aplica al conocimiento lingüístico y no al uso de ella. Ahora bien, estos módulos interactúan entre sí ; lo que está en contra de alguna de las propiedades propuestas por Fodor a los sistemas modulares.

Según Van Rjemsdjik y Williams (1986), “los componentes de la gramática tienen sus propias reglas y principios” pero su actuación no es totalmente libre, dado que se relacionan de un modo estrecho al funcionar interactivamente. En conclusión, la interacción de estos sistemas no va en contra de la autonomía de los mismos en la teoría de Chomsky, aunque resultaría problemática desde la visión fodoriana de la autonomía funcional.

Bibliografía.
Chomsky, Noam. 1988. Language and Problems of Kknowledge. Cambridge, MIT. (trad. esp.: El lenguaje y los problemas del conocimiento. Madrid, Alianza, 1989).

Chomsky, Noam. 1991. “Linguistics and Adjacent Fields: A personal view”, en Kasher, A. 1991. The Chomskyan Turn. Cambridge, Basic Blackwell.

Chomsky, Noam. 1996. “Nuestro conocimiento del lenguaje humano: perspectivas actuales”. Chile, Universidad de Concepción.

Fernández Lagunilla, María y Alberto Anula Rebollo. 1998. Sintaxis y cognición. Introducción al conocimiento, el procedimiento y los déficits sintácticos. Madrid, Síntesis.

Lorenzo, Guillermo. 1996. Introducción a la sintaxis generativa. Madrid, Alianza.

Van Rjemsdjik y Williams. 1986. Introduction to the Theory of Grammar. Cambridge, MIT. (trad. esp.: Introducción a la teoría gramatical. Madrid, Cátedra, 1990).

Zavala, Joel. 2008. “Biolingüística”, en Habla, 2, págs. 2-4 y en Linguistics Blog, http://joelzavalatovar.blogspot.com/2008/03/biolingstica.html.

27 de marzo de 2008

Biolingüística

Joel Armando Zavala Tovar
joelzavalatovar@hotmail.com

Universidad Nacional Mayor de San Marcos


Resumen

En el presente artículo presentaremos brevemente algunos conceptos importantes sobre el enfoque ‘biolingüístico’. En primer lugar, nos referiremos al término ‘biolingüística’ y a las etapas de la perspectiva biolingüística. En segundo lugar, daremos una definición que nos aproxime a entender lo que significa la biolingüística. Una tercera parte abarcará los límites de la biolingüística, es decir, intentaremos precisar el concepto que dimos anteriormente desechando todo aquello que no estudia o que no puede ser considerado dentro de la biolingüística. Por último, nos referiremos al gen FOXP2, llamado comúnmente “gen de la gramática” o “gen del lenguaje”, y mostraremos algunos conceptos importantes de los últimos modelos de la GG, el modelo de Principios y Parámetros (P&P) y el modelo ‘minimalista’ que intentan dar respuesta a las cuestiones fundamentales de la biología del lenguaje (Chomsky, 2005a).

Sobre el término ‘biolingüística’ y el surgimiento de la perspectiva biolingüística

El término ‘biolingüística’ fue propuesto en 1974 por Massimo Piatelli-Palmarini como tema de una conferencia internacional que organizó y que tuvo como escenario el Massachusetts Institute of Technology (MIT) a donde asistieron biólogos de la evolución, neurocientíficos, lingüistas y otros profesionales relacionados con el lenguaje y la biología.
Uno de los puntos fundamentales de discusión en dicha conferencia fueron los principios fundamentales de la facultad del lenguaje que tienen base biológica y son cruciales en el desarrollo del individuo y su evolución (Chomsky, 2005b).

De acuerdo con Jenkins (1997) podemos distinguir tres etapas dentro de los estudios biolingüísticos en la que cada una de ellas corresponde a tres diferentes áreas de estudio. La primera etapa se inicia en los primeros años de la posguerra, en Harvard, con las discusiones de alumnos graduados de esa universidad quienes fueron influidos por el desarrollo de la biología y las matemáticas. Uno de esos estudiantes fue Eric Lenneberg quien en 1967 publica Biological Foundations of Language que es uno de los documentos básicos en este campo (Chomsky, 2004). El trabajo realizado por Lenneberg incluía investigaciones sobre la biología del lenguaje: adquisición del lenguaje, defectos genéticos del lenguaje, afasia y lenguaje, evolución del lenguaje, etc. Muchos de estos temas y otros se han seguido desarrollando durante de los últimos años como, por ejemplo, percepción del lenguaje, lenguaje de señas, neurología del lenguaje, lenguas criollas, etc.

Durante la primera etapa los estudios biolingüísticos se centraron en tres áreas fundamentales: el lenguaje, el desarrollo del lenguaje y la evolución del lenguaje. En la segunda etapa, que se inicia a fines de los años 70, las investigaciones se enfocaron a responder las principales cuestiones relacionadas con el desarrollo del lenguaje. Es en este tiempo en el que emerge el modelo de Principios de Parámetros (P&P). Por último, a partir de finales de los años 80 se continúan los estudios realizados en las dos etapas anteriores, sin embargo, se pone mayor énfasis en la función, evolución y diseño del lenguaje, además de intentar responder a las cuestiones fundamentales de la biología del lenguaje (Chomsky, 2005a). Esta programa de investigación es lo que hoy se conoce como el Programa Minimalista (Chomsky, 1995).

Biolingüística

De acuerdo con Chomsky (2004), este enfoque centra su atención en un componente de la biología humana que interviene en el uso y la adquisición del lenguaje, llamado “facultad del lenguaje”. En efecto, la biolingüística tiene como objeto de estudio al órgano del lenguaje que se encuentra biológicamente determinado, órgano mental, o si se quiere, una lengua-i, es decir, una lengua interna, individual e intensional de la que cada uno de nosotros es poseedor. En este punto, en relación con la facultad del lenguaje, es conveniente tratar sobre los conceptos de competencia y actuación (Chomsky, 1965). Entendemos por competencia el conocimiento que el hablante tiene de su lengua-i de manera implícita a partir de la cual el hablante genera expresiones de la lengua (actuación).

Si bien es cierto que el concepto que hemos tratado de esbozar hasta el momento nos permite comprender lo que la perspectiva biolingüística significa, sin embargo, según Jenkins (2000), la denominación ‘biolingüística’ ha sido empleada como sinónimo de lo que conocemos como gramática generativa o lingüística chomskyana, esto se debe a que este tipo de gramática tiene como objeto de estudio a un órgano biológico, la facultad del lenguaje. No obstante, nuestra definición inicial sobre biolingüística no puede ser exclusiva para la gramática generativa, a pesar de que la hemos puesto de relieve aquí, sino también que también se encuentran dentro de ella la lingüística funcional y cognitiva (Mendívil, 2004). En conclusión, la biolingüística no es más que el estudio de la facultad del lenguaje como un órgano biológico.
Límites de la biolingüística

Al referirnos a los límites de la biolingüística no desarrollaremos los problemas por los que este enfoque atraviesa, sino más bien intentaremos precisar el concepto que dimos anteriormente. Si bien es cierto que la biolingüística tiene algunas limitaciones, como el “problema de unificación” (Chomsky, 1998), por ejemplo, que consiste en relacionar las propiedades formales o abstractas de las gramáticas con las bases neuroanatómicas del lenguaje; este es un tema que abarcaremos en otro momento.

Partiendo de la consideración del término ‘límite’, lo que aquí nos interesa es saber exactamente qué tipo de lingüística no puede o no debe ser considerada dentro del terreno de la biolingüística. Para ello, retomemos el concepto que dimos anteriormente, “la biolingüística tiene como objeto de estudio al órgano del lenguaje que se halla biológicamente determinado, un órgano mental, o si se quiere, una lengua-i...”, teniendo en cuenta esta definición, el tipo de lingüística que quedaría fuera de los estudios biolingüísticos sería “aquella que explícitamente estudia la dimensión social y cultural del lenguaje, además de aquella lingüística que opera con una noción puramente externa, es decir, como un sistema autorregulado que se refleja en la mente sin verse afectado por la estructura de ésta más allá de los requisitos que imponga e cualquier sistema externo de reglas o de conocimiento” (Mendívil, 2004). Por eso, toda aquella lingüística que se considera como biolingüística asume inicialmente que su objeto de estudio es un órgano biológico, un órgano mental. En el marco de la gramática generativa, como vimos en la sección anterior, este concepto se ajusta de modo exacto, porque el objeto de estudio de la lingüística generativa, la facultad del lenguaje, es, en sentido estricto, un órgano biológico. Hasta el momento hemos venido considerando que la perspectiva biolingüística pone su atención en el estudio de la lengua-i; sin embargo, aún no nos hemos referido a la relación que tiene el lenguaje con la base genética que, de hecho, existe. En la siguiente sección nos referiremos al gen denominado FOXP2, también llamado “gen de la gramática” o “primer gen del lenguaje” (Lai y otros, 2001).

El gen FOXP2

El estudio del fundamento genético del lenguaje puede ser considerado como una verdadera revolución de los últimos años, especialmente, por los estudios epidemiológicos de Bruce Tomblin en 1997, así como la interpretación de sus datos por Myrna Gopnik y sus colaboradores, a propósito del denominado Síndrome Específico del Lenguaje (SLI) (Lorenzo, 2004). El defecto genético que ha sido estudiado por Gopnik sobre una serie de trastornos que al parecer afectan a la morfología gramatical, debido a la mutación del gen FOXP2, es importante para la determinación de una base genética del lenguaje. Últimamente, los estudios en genética efectuados por Anthony Monaco consideran que el síndrome es producto de la sustitución de un nucleótido de guanina por otro de adenina en una región del cromosoma 7, en la que se ha podido delimitar al gen denominando FOXP2 (Lai y otros, 2001). Teniendo en cuenta esto podemos considerar que el gen FOXP2 juega un papel importante dentro del desarrollo de la capacidad lingüística, sin embargo, resulta, a primera vista, desalentador, el hecho de encontrar este mismo gen en los animales. Si bien es cierto que los estudios comparativos del gen FOXP2 nos dicen que éste se halla en gran parte de los mamíferos, en la mayoría de los casos, parece estar destinado al desarrollo de los ganglios basales que fisiológicamente están relacionados con la secuenciación de movimientos, la sincronización de gestos, el mantenimiento de ítems en la memoria a corto plazo y la elaboración de planos de acción, habilidades requeridas para el funcionamiento del lenguaje (Lorenzo, 2004). No obstante, resultaría prematuro establecer que el gen FOXP2 sea el “gen de la gramática o “el gen del lenguaje”, pues, no sabemos con certeza que éste lo sea y, además porque los estudios sobre el mismo aún se encuentran en desarrollo. Como afirma Watson, uno de los co-descubridores del ADN, “los humanos son sencillamente grandes simios con unos cuantos interruptores genéticos y especiales” (2003).
En relación con el gen FOXP2 el mismo Watson (2003) nos dice lo siguiente: “Creo que el FOXP2 resultará un modelo para los trascendentes descubrimientos que están aún por hacerse; si estoy en lo cierto, se comprobará que muchos de los genes más importantes que gobiernan la conducta son en realidad los que participan en la construcción del más extraordinario de los órganos, esa masa de materia que sigue siendo sumamente inescrutable, el cerebro humano. Estos genes nos influyen por la forma en que constituyen la exquisita herramienta que interviene en todo lo que hacemos” (citado por Mendívil, 2004). El gen FOXP2, en ese sentido, sería un factor importante dentro del desarrollo cerebral del ser humano que permite diferenciarnos de otras especies.

El modelo de Principios y Parámetros y el Programa Minimalista

En esta sección, desarrollaremos algunas ideas de los últimos modelos de gramática generativa: el modelo de 'Principios y Parámetros' (P&P) y el modelo 'Minimalista'. Estos últimos buscan responder las cuestiones fundamentales de la biología del lenguaje, su naturaleza, uso y evolución. Desde este punto de vista, se trata de caracterizar el equipamiento biológico gracias al cual los seres humanos adquieren una gramática. Así las cosas, se considera el equipamiento biológico como una función que asocia experiencia y gramática (Chomsky, 2005a).
“Los primeros enfoques de la gramática generativa concebían que la dotación genética de la facultad del lenguaje proporciona un sistema de reglas y un método para seleccionar su aplicación óptima, dados los datos de la experiencia” (Chomsky, 2005a). Estos modelos si bien daban soluciones posibles al problema de la “adquisición del lenguaje”, suponían cálculos complicadísimos. Otro problema serio era, por ejemplo, la variación lingüística que asumía un carácter libre y que no podía ser explicada en términos generales, es decir, asociados con la facultad del lenguaje. Con el fin de dar solución a estos problemas, surge el modelo de “Principios y Parámetros” (P&P) que concibe que la adquisición consiste en el establecimiento de parámetros (Chomsky, 2005a). Para entender mejor esta idea tengamos en cuenta que la lengua es el resultado de la interacción de dos factores: el estado inicial y la experiencia. El estado inicial (Ei) se halla genéticamente determinado y se concibe como un “mecanismo de adquisición de lenguas que procesa la experiencia como input y genera lengua como output. Adecuando esta explicación al modelo P&P podemos decir que el estado inicial de la facultad del lenguaje es una “red fija de circuitos conectada a un tablero de interruptores”. La red son los principios del lenguaje y los interruptores son los parámetros que se encuentran determinados por los datos de la experiencia (Chomsky, 1996). Cada lengua tiene una manera de fijar los interruptores, por más pequeños que estos sean pueden generar una gran cantidad de outputs.
“El Programa Minimalista comparte algunas suposiciones objetivas subyacentes con sus predecesores hasta comienzos de los años cincuenta, aunque haya adoptado forma de algún modo distintas a medida que progresaba la investigación” (Chomsky, 1995). De acuerdo con esto, el Programa Minimalista, el estado actual de la gramática generativa, requiere que tomemos en cuenta que el lenguaje, en términos simples, está compuesto de sonidos y significados, descripción que se mantiene desde Aristóteles, por otra parte, se afirma que la facultad del lenguaje al interactuar con otros sistemas establece “condiciones de legibilidad”, así, por ejemplo, el sistema senso-motor “lee” las instrucciones que tienen que ver con los sonidos, “las representaciones fonéticas”, generadas por el lenguaje (Chomsky, 1996). Tomando en cuenta este supuesto, que la facultad del lenguaje actúa con otros sistemas, una suposición específica sería la de considerar que “el sistema cognitivo interactúa con dos sistemas «externos»: el sistema articulatorio-perceptual A-P y el sistema conceptual-intensional C-I. Por consiguiente, hay dos niveles de interfaz, Forma Fonética (FF) en el interfaz A-P (articulatorio – perceptual) y Forma Lógica (FL) en el interfaz C-I (conceptual – intensional)” (Chomsky, 1995).
Según Fitch, Hauser y Chomsky (2005), el Programa Minimalista nos permite entender la estructura de la facultad del lenguaje, ya que nos provee consideraciones eficientes sobre el uso de los mecanismos computacionales de recursión que ésta posee.

Bibliografía

Calvin, William H. y Derek Bickerton. 2000. Lingua ex Machina. Cambridge, The MIT Press.

Chomsky, Noam. 1965. Aspects of the Theory of Syntax. Cambridge, The MIT Press (trad. esp.: Aspectos de la teoría de la sintaxis. Madrid, Aguilar, 1971).

Chomsky, Noam. 1995. The Minimalist Program, Cambridge, The MIT Press (trad. esp.: El Programa Minimalista. Madrid, Alianza Editorial, 1999).

Chomsky, Noam. 1996. “Nuestro conocimiento del lenguaje humano: perspectivas actuales”. Chile, Universidad de Concepción.

Chomsky, Noam. 1998. A Naturalistic Approach to Mind and Language (trad. esp.: Una aproximación naturalista a la mente y al lenguaje. Barcelona, Prensa Ibérica, 1998).

Chomsky, Noam. 2002. On Nature and Language. Cambridge, Cambridge University Press (trad. esp.: Sobre la naturaleza y el lenguaje. Madrid, Cambridge University Press, 2003).

Chomsky, Noam. 2004. “The biolinguistic perspective after 50 years”, en Quaderni del Dipartamento de Linguistica”, Firenze.

Chomsky, Noam. 2005. “Three factors in language design”, en Linguistic Inquiry 36, págs. 1-22.

Chomsky, Noam. 2005a. “Biolingüística y capacidad humana”, en Forma y función 19, págs. 57-71.

Chomsky, Noam. 2005b. “Some simple evo-devo theses how true might they be for language?” en Symposium of the evolution of language, State University of New York.

Hauser, M.D., N. Chomsky y W.T. Fitch. 2002. “The Faculty of Language: What Is It, Who Has It, and How It Evolve?”, en Science, 298, págs. 1569-1579.

Haegeman, Liliane. 1994. Introduction to Government and Binding Theory. Segunda edición. Oxford, Blackwell.

Hauser, M.D., N. Chomsky y W.T. Fitch. 2005. “The evolution of the language faculty: Clarifications and implications”, en Cognition, 97, págs. 179-210.

Jenkins, Lyle. 1997. “Biolinguistics. Structure, development and evolution of language”, en The 40th Anniversary of Generativism: Proceedings of electronic conference December.

Jenkins, Lyle. 2000. Biolinguistics. Exploring the Biology of language. Cambridge, Cambridge University Press.

Lai, C.S.L. y otros. 2001. "A forkhead-domain gene is mutated in a severe speech and language disorder", en Nature, 413, págs. 519-523.

Lenneberg, Eric. 1967. Biological Foundations of Language. New York, John Wiley. (trad. esp.: Fundamentos biológicos del lenguaje. Madrid, Alianza, 1985).

Lightfoot, David. 1982. The Language Lottery: Towards a Biology of Grammars. Cambridge, The MIT Press.

López García, Ángel. 2002. Fundamentos genéticos del lenguaje. Madrid, Cátedra.

Lorenzo, Guillermo. 2004. “El giro biolingüístico”. Madrid, Simposio de la Sociedad Española de Lingüística,

Mendívil, José. 2004. “Biolingüística: Qué es, para qué sirve y cómo reconocerla”, en Revista Española de Lingüística.

Watson, J.D. (con A. Berry) 2003. DNA. The Secret of Life. Random (trad.esp.: ADN. El secreto de la vida. Madrid, Taurus, 2003).

Zavala Tovar, Joel Armando. 2006. “Chomsky”. No publicado.

Zavala Tovar, Joel Armando. 2006. “El lenguaje humano según el Programa Minimalista”. No publicado.

12 de marzo de 2008

Criterios para las Barreras

Por Joel Armando Zavala Tovar
Universidad Nacional Mayor de San Marcos



En el presente artículo presentamos algunas ideas fundamentales sobre los criterios que se deben tener en cuenta para considerar barreras a determinadas estructuras sintácticas que impiden la rección. Para este propósito, resumiremos tres puntos claves desarrollados por Chomsky en su libro Barriers (1986) sobre la noción de barreras a los que, en esta ocasión, hemos denominado criterios, pues, nuestro fin es identificar dichas estructuras sintácticas, además de su relación con la rección o gobierno.
La concepción más simple de barrera está asociada con las proyecciones máximas (que intervienen en la rección), sin embargo, haremos más explícita esta idea de acuerdo con otros criterios:

1. Barrera como proyección máxima
2. Barrera y Condición de Minimalidad
3. Barrera como proyección intermedia


Bibliografía:

Chomsky, Noam. 1982. Some concepts and consequences of the Theory of Government and Binding. Cambridge, MIT.

Chomsky, Noam. 1986. Barriers. Cambridge, MIT.

Chomsky, Noam. 1995. The Minimalist Program. Cambridge, MIT.

Haegeman, Liliane. 1994. Introduction to Government and Binding Theory. Second Edition. Cambridge, Blackwell.

Fernández Lagunilla, María. 1995. Sintaxis y cognición. Introducción al conocimiento, el procesamiento y los déficits sintácticos. Madrid, Síntesis.

Lorenzo, Guillermo y Victor Longa. 1996. Introducción a la sintaxis generativa. Madrid, Alianza Editorial.

18 de enero de 2008

Recordando nuestros inicios

Recuerdo claramente la motivación chomskyana (no podía ser de otro modo) que me condujo a crear este espacio electrónico sobre lingüística generativa y muchas otras cosas, cuyo propósito fundamental era el de difundir información sobre esta ciencia tan apasionante (Thank you, professor Noam Chomsky), en fin. Al parecer empezamos con buen pie: NOAM CHOMSKY EN EL PERÚ, las primeras noticias caletas se empezaron a poner de manifiesto en periódicos locales posteriormente, Perú.21 fue el primero en difundir esta gran noticia y lo siguieron otros como el diario El Comercio con un artículo de Mario Montalbetti titulado "El problema de Chomsky" que recuerda mucho la reseña de Robert Lees a Syntactic Structures (1957), pero esto es solo mi opinión.

Poco a poco fuimos cubriendo eventos, agregando fotos, opiniones, cambiándonos de lugar (http://www.joelzavalatovar.pe.nu/), etc., y en un corto tiempo (no me lo esperaba) empezaron a llegar comentarios positivos para el blog y para quien les habla. Agradezco a todos los alumnos de la Universidad de Lima que pasaron por este blog por el artículo "Biolingüística", a los amigos de la Universidad de San Marcos y otras universidades y, sobre todo, al profesor Jose Luis Mendívil Giró de la Universidad de Zaragoza quien, indirectamente, me ayudó mucho con su artículo “Biolingüística: Qué es, para qué sirve y cómo reconocerla”, pues me permitió comprender fácilmente esta perspectiva, al decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de Murcia (España), José María Jiménez Cano, por su gentil invitación para escribir en la revista Tonos Digital y con quien aún tengo una gran deuda, al profesor Raymundo Casas Navarro de la Universidad de San Marcos por motivarme a escribir y proveerme de información para la realización de mis trabajos, al profesor Jorge Iván Pérez Silva de la Pontificia Universidad Católica del Perú por la revisión de mi artículo "Biolingüística" y por sus valiosos consejos, al profesor Manuel Conde, al profesor Felix Quesada Castillo por las apasionantes clases de gramática generativa, a Verónica Ferrari por la publicación de mis artículos en la revista Habla y a todos mis amigos.
Creo que con lo dicho anteriormente es suficiente para recordar nuestros inicios, agradecer a las personas que hicieron y hacen posible todo esto, pero, como sabemos, tenemos que seguir con nuestra labor de difundir noticias, eventos y compartir inquietudes sobre lingüística. Disfruten de nuestros posts.
Joel Armando Zavala Tovar

6 de noviembre de 2007

Linguists doubt exception to universal grammar

Robin H. Ray, News Office Correspondent April 23, 2007


Controversies in the field of linguistics seldom make headlines, which is why the current imbroglio over an alleged counterexample to Universal Grammar (UG), made famous in the 1960s by Noam Chomsky, MIT professor of linguistics, is so unusual.


On one side is Daniel L. Everett, a linguist at Illinois State University, who has spent several decades studying Pirahã, a language spoken by roughly 350 indigenous hunter-gatherers in the Amazon rainforest. On the other are a number of linguists, including MIT linguistics professor David Pesetsky, who have thrown doubt upon many of Everett's claims, both cultural and linguistic, about the Pirahã.


In a telephone interview, Pesetsky said, "What we tried to do in our response was to highlight the ways in which we are trying to unravel the system that unites all the languages in the world," including Pirahã. The attributes that Everett claims are unique to that language are in fact extant in other well-documented languages, such as Bengali and even German.


Linguistics began to focus attention on UG several decades ago in an attempt to move their study from the particularization of philology--the detailed description of individual languages and language families, with which the field was preoccupied for centuries--to an understanding of the remarkable wealth of features that all languages share, and thence to an understanding of the human mind.


The current contretemps began with Everett's 2005 paper in Cultural Anthropology, "Cultural Constraints on Grammar and Cognition in Pirahã: Another Look at the Design Features of Human Language," which described a number of "gaps" in Pirahã morphosyntax (the relationships between words and how their elements convey meaning).


As a culture, says Everett, Pirahã speakers lack any sense of the past beyond what living individuals have personally experienced, and they have no creation myths or fiction, no sense of numbers or counting, and no art. Constraints of culture, Everett believes, in turn impoverish the language, which has no tenses, no names for colors and other allegedly unique paucities.


The language constraints, he claims, indicate "some of the components of so-called core grammar are subject to cultural constraints, something that is predicted not to occur" by Chomsky's universal-grammar model.


Everett's article and his colorful field career have been taken up by the popular press, with stories in the Independent, Der Spiegel and, most recently, the New Yorker, among other publications.


His critics--Pesetsky, Andrew Nevins of Harvard and Cilene Rodrigues of the Universidade Estadual de Campinas in Brazil--fired back in March of this year with a paper entitled "Pirahã Exceptionality: A Reassessment," taking issue with virtually every claim to Pirahã's uniqueness that Everett advanced. Everett hastily answered (also in March), with "Cultural Constraints on Grammar in Pirahã: A Reply to Nevins, Pesetsky, and Rodrigues (2007)." (Those two papers may be viewed at the LingBuzz linguistics archive site,
ling.auf.net/lingbuzz, where they head the "Top Recent Downloads" list.)

Pesetsky marvels at the interest this debate has sparked, not only within the field but in the world at large. As of April 12, he noted in an e-mail, "Our paper has been downloaded 1,300 times and (Everett's) reply has been downloaded 910 times--astonishing figures for the site and for a field like linguistics."


While linguists at MIT pay a lot of attention to theoretical questions, such as the universal properties of sound systems, speech perception and speech production, field linguistics is far from moribund here. Linguistics grad student Seth Cable is heading off soon to Alaska on an National Science Foundation dissertation grant, to study the syntax and semantics of questions in Tlingit, a language spoken by an indigenous people of the Pacific Northwest. And one of the great figures in field linguistics, the late Kenneth Hale, was an esteemed member of the MIT faculty until his retirement in 1999; in his long career, he worked on languages as diverse as Hopi, Tohono O'odham (of the Sonoran desert region) and Warlpiri. His fluency in the latter, an indigenous language of Australia, was such that he was able to keep his sons, Ezra and Caleb, fluent in the language even after they had moved back to the United States. "He was a linguist's linguist," as Pesetsky put it


Linguistics blog

Página web oficial: http://www.linguisticsblog.tk/
Correo electrónico: jzavalat@pucp.edu.pe
Todos los derechos reservados. LIMA, 2011.
© JOEL ARMANDO ZAVALA TOVAR, 2011.

蒂桑爱乔尔 Sāng dì ài Qiáo ěr